La osteoporosis es una enfermedad que debilita los huesos. Entonces, si tu doctor te ha informado que tienes osteoporosis, corres mayores riesgos de sufrir una fractura.

Cuida tus huesos, porque ellos forman el marco del cuerpo, permiten realizar movimientos y ayudan a proteger los órganos.

Los huesos son tejidos vivos y se renuevan todo el tiempo. Cada persona tiene células en el cuerpo que eliminan el hueso y otras células que por el contrario reconstruyen estos huesos. Lo anterior es un proceso continuo y es parte de lo que mantiene nuestros huesos fuertes.

En el proceso de envejecimiento (al llegar a la menopausia en el caso de las mujeres), los niveles de hormonas sexuales disminuyen. Algunos hombres pueden tener niveles bajos de testosterona debido a otra afección médica. Estos cambios afectan el proceso de renovación ósea.

 La velocidad a la que se reconstruye el hueso es más lenta que la tasa de pérdida ósea y en general se pierde masa ósea. Con el tiempo, esto significa que los huesos pierden fuerza, por lo que pueden romperse más fácilmente, esto se llama osteoporosis.

Muchas personas con osteoporosis desconocen su situación porque no presentan síntomas que les permite identificarlo, pero a pesar de no sufrir los síntomas tienen el riesgo de sufrir fracturas, los huesos pueden volverse tan débiles que ante accidentes o golpes menores se romperán.

Una vez que una persona se ha roto un hueso, la inactividad debe evitarse a toda costa, porque es poco probable que una persona mayor que se encuentra recluida durante meses para recuperar sus niveles anteriores de actividad reanude sus actividades. Después de esa experiencia, el adulto mayor puede tener miedo de salir o caminar.

Por esta razón, los ortopedistas recomiendan corregir la mayoría de las fracturas de cadera al operar sobre ellas. La persona puede levantarse y comenzar a caminar con la ayuda de un fisioterapeuta casi de inmediato. Desafortunadamente, algunas personas mayores que han caído recortan el ejercicio por temor a caer nuevamente. La falta de ejercicio debilitará aún más los huesos y los músculos y de hecho, hará que las caídas sean más probables. Por lo tanto, es importante que las personas mayores sean tan activas como sea posible, incluso después de una caída.

 Realizar actividad física con frecuencia no solo mejora la coordinación y reduce el riesgo de caídas en el adulto mayor, también ayuda a reducir la pérdida de masa ósea. En nuestro hogar geriátrico campestre nos preocupamos por la salud del adulto mayor por lo que diariamente promovemos la realización de actividades aeróbicas como montar en bicicleta, caminar, bailar y realizar fuerzas, considerando todo el tiempo las condiciones físicas y mentales de cada persona mayor.

La fuerza de los huesos debe ser una prioridad!

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